Dibuja el flujo desde la cotización hasta el trabajo asignado
Anota quién prepara la cotización, quién la aprueba y qué información recibe producción. Usa una cotización real para identificar qué se repite, qué cambia por cliente y qué dato se pierde cuando el trabajo pasa de un equipo a otro.
Conserva un historial de versiones y abonos
Cada abono debe quedar ligado a una cotización, con fecha e importe. Si cambia el valor final, conserva la versión que se aprobó y registra el ajuste por separado. Así puedes explicar por qué el saldo cambió y qué recibió producción.
Prueba un flujo pequeño con el equipo
Empieza por cotizar, registrar un abono y asignar el trabajo. Prueba también un cambio de alcance y un abono corregido. Mide cuánto tarda el traspaso y cuántas veces producción necesita pedir datos que ya se habían registrado.